Como armar una cooperativa con tus compañeros de trabajo
Son varios los síntomas que indican que el dueño de una empresa puede estar iniciando un proceso de vaciamiento. Es necesario estar alertas y conocerlos para poder hacer frente a la situación, conservar nuestro trabajo y garantizar así la continuidad de la empresa y los servicios que brinda a clientes y proveedores. Una empresa menos, en un contexto de recesión agrava el espiral: son menos puestos de trabajo, menos consumo y menos demanda para otras empresas.
Es esencial también dotarse de los conocimientos necesarios para armar una cooperativa a tiempo, antes de que sea demasiado tarde. Cuando una quiebra está declarada, los juicios laborales no siempre son exitosos, por lo cual está la posibilidad de no acceder siquiera a la correspondiente indemnización en caso de perder el empleo.
Claves del “vaciamiento tipo hormiga”
- Dejan de utilizarse los capitales para el normal funcionamiento de la empresa: No se reponen insumos, no se pagan ciertos servicios, impuestos, proveedores, demostrando así que hay capitales que no se están utilizando para el normal funcionamiento, sino que se están desviando hacia patrimonios personales u otros emprendimientos.
- Situaciones de cambio de manos de la empresa: algunas veces la venta de la empresa puede ser parte de la maniobra. Con esta se busca ganar tiempo y poder de negociación, argumentando que el que vende lo hace porque no tiene patrimonio y el que compra se está haciendo cargo “de un rojo con el que no tiene nada que ver”
- Se presentan “acreedores truchos” en el proceso de quiebra para reducir el patrimonio repartible: Los acreedores hipotecarios y prendarios tienen privilegio frente a los trabajadores según la Ley de Quiebras sobre el bien hipotecado o prendado, no así sobre el valor general de la empresa en que ahí sí tiene privilegio el trabajador
Ante situaciones como estas, los trabajadores pueden (y deben):
- Verificar los aportes patronales: otro indicio del vaciamiento suele ser el incumplimiento de estos deberes, que si bien implican un delito, lo cierto es que nadie termina preso por el mismo y es una frecuente práctica patronal.
- Extender el reclamo judicial a los socios: en un proceso de vaciamiento el capital de la empresa se va transfiriendo de a poco al capital particular de los socios. Es importante accionar contra este, ya que, avanzado el proceso, terminan quedando los patrimonios empresariales flacos, frente a patrimonios particulares “gordos” y eso hace que sea más fácil declarar la insolvencia a nivel empresa.
- Armar una cooperativa para continuar con la producción o servicio ofrecido: esta opción es la que desarrollaremos en el próximo apartado.
Cómo y cuándo armar la cooperativa
Si la situación no se normaliza o empeora, la mejor solución para mantener el trabajo es formar una cooperativa para que la empresa no cierre, sino que continúe funcionando en manos de sus trabajadores. Lo más conveniente es contactarse con alguna fuente de asesoramiento confiable, ya sean otras empresas recuperadas, grupos de profesionales especializados en economía social, federaciones de cooperativas, sindicatos con tradición cooperativa, etc.
El organismo que regula las cooperativas es el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), por lo cual la asamblea de trabajadores deberá constituirse, discutir y votar el armado de la cooperativa, para luego presentar este acta constitutiva en el INAES. Mediante esta presentación, la cooperativa en formación iniciará el trámite para obtener la matrícula que le permitirá operar.
Paralelamente, deberán contactarse con un abogado que inicie el reclamo judicial para conseguir que lo adeudado por los dueños anteriores en materia de sueldos, vacaciones y aguinaldos sea compensado con “créditos laborales”. Estos créditos suelen servir para reclamar parte de las máquinas o instrumentos de trabajo que haya en la empresa, es decir, el capital de trabajo, que necesitarán para continuar con la empresa.

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